Los niños de la llave

 

El pasado 31 de marzo, doña María Tomás y Garrido, profesora titular de Bioética de la Universidad Católica de San Antonio de Murcia, dio una conferencia en la Universidad de Alicante donde se impartía el V Curso de Ciencia y Sociedad. En su ponencia llamó a los gays “personas enfermas” y aseguró que todo lo que no es heterosexual es “perversión” en referencia a la homosexualidad o la masturbación, entre otras lindezas. “Los gays son enfermos y se hacen por no ligar”. Me imagino que ella quiso decir que los gays se forman como todo el mundo en las cosas de la vida. Osease, vas a un guateque y te quieres ligar a una niña y como no lo consigues, o sea, fallas, pues te haces gay para toda la vida: te enfermas y eso. Resumiendo la ponencia: la homosexualidad la sufre “el típico o la típica que nunca ha tenido una relación con el otro sexo” y que “tras una fiesta e intentar ligar, y no poder, el chico puede quedar muy ‘dañao'” (¿tendrá la señora antecedentes en el mundo del rap?) y pasa “3, 4, 5 años pensando que le pasa algo con las mujeres porque no ha podido (ni se atreve a pronunciar la palabra) y ha sido, simplemente, por un mal uso (tampoco se atreve)”. Pero bueno, no hay que preocuparse, porque la ínclita asegura que es un problema que “se puede arreglar”. En cuanto a la masturbación sus tesis no tienen desperdicio. Dice que el inicio de las “tonterías de masturbaciones” en plena adolescencia se deben a que, por ejemplo, en “el colegio pueden “haberle ‘quitao’ la merienda” (parece guasa) al chaval que la practica. Según ella, son “los niños de la llave” (parece un tango) los que padecen esa “enfermedad”. Están solos, se aburren y hala, a masturbarse y a descubrir “el placer con su propio sexo” por culpa de los padres que están de pingoneo trabajando por ahí para darle de comer a ella que es la profesora y sabe mucho de Bioética. ¡Fuerte, eh! Pues no acaba ahí la cosa. La señora o señorita, con un deje monjil que no se lamía, dijo, sin que se le cayera la sonrisa de la boca y ajena al descojone general, que otro de los ‘problemas’ es el de la bisexualidad para la que recomendó “dignidad” frente a la “libertad” de elegir. El personal se estuvo carcajeando la hora que duró la ponencia. Menos mal, porque con tanto perverso en la sala (gays, masturbadores y bisexuales casi todos) no sé cómo no la sacaron en andas por el Paraninfo o no empezaron a tirarle sillas a la cabeza en un arranque iracundo propio de tales enfermedades.


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