Mascalzones

El futuro de algunos países parece ir encaminado a componer gobiernos dirigidos por una rara especie que han dado en llamar humana pero que cada vez se aleja más de aquella que en otro tiempo se distinguía por su entendimiento y el desarrollo de una parte del cerebro que la encaminaba a algo tan difícil de comprender hoy día como era el pensamiento, el discurso inteligente, las asociaciones claras y bien hilvanadas de unas ideas con otras. El único animal que parece ir retrocediendo en su evolución una vez alcanzada la mayor cota que alguno haya podido alcanzar, somos nosotros. Y entre nosotros los hay más animales que otros, todo hay que decirlo. Veamos, como ejemplo, unas perlas que tal especie ha dado en cultivar. El Cavalieri Berlusconi ha dicho, por ejemplo, que las mujeres de su grupo político son más guapas que las mujeres de izquierdas y “además” son “súper licenciadas”. No sé bien cómo será eso de ser súper licenciada pero me imagino que será algo así como licenciarse en alguna carrera y luego renunciar a la vida laboral y ponerse en tanga delante de las cámaras de televisión luciendo palmito o hacer otra carrera paralela una vez hecha la licenciatura y añadir a los méritos académicos otra clase de méritos que no es lugar este para enumerarlos; o, sencillamente, desarrollar un par de tetas como es debido (mérito este que tiene muy buena acogida entre los cavalieris de la derecha internacional). Berlusconi dice que la solución de los problemas de las jóvenes en situación precaria es buscar un marido millonario. Creo que sí, que es lo más seguro y menos arriesgado que súper licenciarse. En España la cosa parece ir por otros derroteros aunque debemos estar atentas para descubrir donde se cultivan perlas tan peregrinas. La última pertenece a determinados miembros del ejército pertenecientes a la Asociación de Militares Españoles, conservadora y compuesta por militares retirados (gracias a Dios), que han soltado pestes de la nueva ministra de defensa alegando que la elección de Carmen Chacón era un desprecio a los militares por “ser mujer, catalana y estar embarazada”. Perla de alto valor, como pueden apreciar. Y dígome yo: ¿qué tiene de malo ser catalán o mujer o estar embarazada para dirigir la defensa de un país? Lo de catalana puede que tenga un pase, lo de ser mujer es arriesgado decirlo en determinados casos, pero lo de estar embarazada es una solemne cagada dada la trayectoria de sus señoras madres y sus santas esposas que lo estuvieron también y no por eso ellos dejaron de armarla o, in extremis, la situación igualmente incómoda de sus hijas al oír tamaño disparate en boca de sus cavalieris padres.


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