La seguridad de Canarias

El señor Ruano dice que vamos a seguir padeciendo “todo tipo de crímenes” mientras el ejecutivo regional no sea partícipe de la política de seguridad de las islas. No sé bien a qué se refiere. Pienso si en “todo tipo de crímenes” entran los que cometen los constructores contra la naturaleza, los de asuntos sociales contra los inmigrantes, los encargados de la salud pública contra la sanidad, los de educación contra el profesorado o si se refiere a los que cometen los dirigentes del gobierno canario contra los habitantes de estas islas abandonadas de la mano de Dios y puestas en manos de políticos de tres al cuarto. Decir, sin que se le caiga la cara de vergüenza al señor Ruano, que la culpa de que rapten a niños es debido a que no tenemos policía autonómica, es una necedad de tamaño inimaginable a no ser que lo consideremos una barbaridad que atenta contra la dignidad de los profesionales de la seguridad. Es como decir que la guardia civil o la policía, si no es autonómica, no vale; que todo lo que viene de fuera es una mierda y sólo funciona lo que ellos controlan, pagan y mangonean; y si ellos no controlan el pastel, nuestros hijos morirán ahogados en el mar, acuchillados en las esquinas y perdidos en los barrancos. Ay, Dios, cuánta desventura nos ha caído en suerte en este archipiélago con tanto falsario envenenando las mentes de los canarios y mareando la perdiz con tal de mangonear ellos todo lo que se les ponga por delante: desde la justicia (algún consejero se ha atrevido a decir en privado que él lo resuelve todo con un golpe de teléfono al tribunal superior) hasta la economía, la salud pública y los transportes. Y cuánta bendición para esos caciques de pacotilla que van dando puestos de trabajo a todos sus amigos y parientes para lo cual no dudan en expulsar de los suyos a quienes ejercen con dignidad su profesión. Esperemos que esa Junta de Seguridad de Canarias que forma parte del proyecto de ley de creación de la policía canaria se quede en meras fanfarronadas del ejecutivo, porque si llega, ya podemos irnos preparando a contemplar cargos, mandos y demás puestos de confianza en manos de familiares y demás elementos adictos al gobierno regional y, como consecuencia, que se preparen los no afines a esta dictadura de caciques locales, empresarios y magnates del cemento, porque iremos a parar a cárceles especiales construidas con el pino canario y dirigidas con mano férrea por parranderos y tocadores de timple a tiempo parcial. Y a mi me tirarán viva desde un avión. Ya lo verán.

 

                                                           Elsa López

                                               Martes 29 de enero de 2008


A %d blogueros les gusta esto: